La Unión
Europea se funda en el principio de diversidad de culturas,
costumbres y creencias. En ello están incluidas las lenguas.
En un
continente en que se hablan tantas lenguas, es natural que sea
así. Tan sólo las lenguas oficiales de los países de la UE se
inscriben en tres familias lingüísticas: indoeuropea,
finoúgrica
y semítica.
Y aún es poco comparado con otros continentes.
La
diversidad lingüística es ahora más patente porque tenemos
muchos más contactos que antes con extranjeros. Son cada vez más
frecuentes las situaciones en que necesitamos hablar lenguas
distintas a la nuestra, en intercambios de estudiantes,
inmigración, negocios en un mercado integrado en expansión,
turismo y, en general, en el mundo globalizado.
El
artículo 22 de la Carta de los Derechos Fundamentales de la UE,
adoptada en 2000, declara el respeto de la UE a la diversidad
lingüística, y el artículo 21 prohíbe la discriminación por
razón de lengua. El primero, junto con el respeto a la persona
humana, la apertura a otras culturas y la tolerancia, es uno de
los valores básicos de la UE.
El principio se aplica no sólo a las 23 lenguas oficiales de la
UE, sino también a la multitud de lenguas regionales y
minoritarias habladas por diversos grupos de población.
Por eso la Unión Europea no quiere ser un crisol reductor de las
diferencias, sino un espacio que aprecia la diversidad como
fuente de riqueza.
La Unión Europea tiene 27 Estados miembros y 23 lenguas oficiales
Las 23 lenguas oficiales de la UE y sus correspondientes abreviaturas son las siguientes:
Click on the
language
to reach the page in this particular European language
Muchas veces se confunde traducción con interpretación. El
traductor trabaja con textos escritos (por ejemplo novelas,
instrucciones de uso, correspondencia, subtítulos o páginas web),
mientras que el intérprete vierte a otro idioma las expresión
oral de otra persona.
Muchas traducciones son "prácticas" (manuales, informes
oficiales o financieros, etc.), y otras "literarias" en sentido
amplio (poesía, novela, ensayo, etc.).
En función del tipo de texto, la traducción puede requerir
conocimientos técnicos de alguna materia, por ejemplo
electrónica, economía, medicina, química o botánica, o de
aspectos de carácter estilístico, para mantener un ritmo o
reproducir un juego de palabras.
Hoy día se aprenden más idiomas que antes, pero la necesidad de
traducir no ha desaparecido. Antes bien, fenómenos como la
globalización y la rapidez del desarrollo tecnológico, que trae
consigo la necesidad de instrucciones de uso de cada nuevo
producto, o la proliferación de cadenas de televisión, han
disparado la demanda de traducciones.
La traducción automática puede dar al lector una vaga idea del
significado de un texto escrito en un idioma que desconoce, pero
con un elevado riesgo de errores de comprensión. Una buena
traducción debe tener en cuenta el contexto, la estructura, las
reglas gramaticales, el estilo y cuestiones de polisemia,
sinonimia o juegos de palabras. Por ello, las aplicaciones
lingüísticas de la tecnología deben servir para ayudar al
traductor, no para sustituirlo.
UpLingua Web
Business Solutions - Web Translation, Web Visibility, Web site Creation,
Web site Maintenance and Promotion Brussels, Belgium - Milan, Italy
- Istanbul, Turkey - E-mail:
info@uplingua.com
- Web:
www.uplingua.com
Copyright 2008 UpLingua,
Traducción - Las lenguas oficiales en Europa
Traducción - Las lenguas oficiales en Europa - Búlgaro, Czech, Danés, Alemán, Estonio,
Griego, Inglés, Español, Francés, Irlandés, Italiano, Letón, Lituano, Húngaro, Maltés,
Neerlandés, Polaco, Portugués, Rumano, Eslovaco, Esloveno, Finés, Sueco
Translations of languages: Bulgarian, Czech, Danish, German, Estonian,
Greek, English, Spanish, French, Irish, Italian, Latvian, Lithuanian,
Hungarian, Maltese, Dutch, Polish, Portuguese, Romanian, Slovak,
Slovene, Finnish, Swedish Translations services by
http://www.uplingua.com/ Vincent Butaye, Antonella Culasso translators
in Brussels, Milan, Istanbul